El que confía plenamente en tu saber hacer porque para algo has estudiado durante años y te has formado como diseñador… Porque no, su hijo de cuatro años que ha dibujado una palmera monísima, y que posiblemente en un futuro sea un gran artista, ahora no tiene ni idea.
También aquel tipo de cliente que viene con una idea de lo que quiere, pero sin imposiciones. Abierto a dialogar.
Y finalmente, el cliente que paga, porque uno no se mantiene del aire y de la inspiración que cae sobre él de vez en cuando. |