Julio Cortázar, especialmente por sus cuentos y su maravillosa forma de crear complicidad con el lector. Nabokov, un maestro del ambiente, sus descripciones y su lógica constante te hacen creer que formas parte de las historias, además de que su humor es especialmente encantador. Edgard A Poe, otro maestro del ambiente. Emily Brontë es mágica para crear personajes.
De las novelas fantásticas, cabe descarse Tolkien y JKRowling, que manejan sus historias casi sin lagunas y saben mantener la mágia fantástica que muy pocos consiguen. |