En los albores del siglo XXI, se ha intensificado el ritmo de vida de las ciudades, al punto de incidir de manera desfavorable en el tiempo de cada persona. Ante esta situación, han surgido periódicos donde prevalecen las gráficas por encima del texto, tal es el caso de "Mi Diario", en Maracaibo.
Esto y las publicaciones que salen en internet, con contenidos breves, son un indicativo de que el periodismo de análisis e investigación puede estar viviendo, al menos en Maracaibo, estado Zulia, al nor-occidente de Venezuela, una pequeña crisis. Ciertamente se pueden rescatar algunos trabajos, como los publicados por "Panorama", Maracaibo, donde un comunicador se hzo pasar por demente y publicó lo que se vive en el Manicomio de esa Ciudad; otro hizo de indigente y narró las interioridades de los pordioseros y otro más simuló el ingreso al ancianato, para detallar cómo es la vida en el asilo para adultos mayores.
No todo está perdido, pero el agite de la vida diaria puede amenazar un poco la calidad y cantidad de tiempo para la lectura de reportajes interpretativos en las publicaciones zulianas y venezolanas.   | | |
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