Buena. Sin embargo, el que creo mi libro más trabajado lo publicó el Estado y por tanto está en una bodega. No existe plan de difusión, distribución, ni formación de lectores. Viven publicando pero para gastar presupuesto, mostrarse en los lanzamiento, beber vino, salir en la foto, tomar a la escritora como pretexto para sentirse culto y luego ¡na má!, que los libros se pudran abandonados. |