No se puede controlar; cuando uno crea se olvida que está trabajando, simplemente disfruta de aquello que hace y tiene la necesidad de que todo esté perfectamente alineado.
Es igual que pintar un cuadro, es inevitable que el autor esté dando retoques constantemente... en mi caso es lo mismo pero con un sentimiento de responsabilidad enorme hacia muchas personas.
La verdad es que no lo evito, si lo hiciera me descuidaría y pondría en peligro la obra que llevamos a cabo. |