Tamara de Lempicka, por sus anatomías geométricas, su sensualidad. Botero, por su sentido del humor, entre otras cosas. A los del movimiento “Lowbrow” o “Pop Surrealism” por su bestialidad que es fruto de la sociedad actual. A muchos clásicos como Ingres por su, ¡asquerosa perfección! Al Bosco, por hacer lo que hizo en su época, y al Greco por su increíble espiritualidad. |