Además de ser una vía de desahogo de todas las frustraciones que puede tener un arquitecto modernista en el trópico sudamericano, me ha servido de mucho para encontrar personas que compartan mi forma de pansar. Eso es un alivio.
Me lama mucho la atención el ver cómo la opinión de uno se vuelve más considerada en el medio a través de un blog. Originalmente, quienes me leían eran sólo mis ex-alumnos de la Facultad de Arquitectura. Ahora, cuando voy a dar un seminario y tomo referencias ya publicadas en mi blog, suelo escuchar que entre los alumnos se susurran: "El profe es 'LADRILLAZOS'!! ". |