Tienen todo el derecho del mundo a tener intimidad, siempre y cuando su trabajo o sus ganancias no estén relacionadas con la fama. Se puede ser cantante y vivir de ello como un empleado normal o ser cantante y, además, servirte de la fama para 'ascender' a alto ejecutivo. Cuando se toma esta segunda opción, se 'abre la veda' para que retransmitan tu vida. |