Hay que procurar que eso no suceda, cuando estamos ascendiendo una montaña por ejemplo debemos pensar solo en disfrutar del entorno, los cantos de los pájaros, los caminos, la aventura que estamos realizando y demás cosas que nos han llevado allí. Aunque si puede suceder alguna vez que te otros pensamientos te invadan y estés a punto de tirar la toalla o definitivamente la tires. A mí me sucedió una vez en el ascenso al Mont Blan. Abandoné habiendo ascendido la peor parte a pesar de los intentos de los compañeros para que continuase. Después de una reflexión de lo sucedido me he dicho a mí misma, una y no más Santo Tomás. De todo se aprende. |