En la década del 60, a raíz de la publicación del Diario del Che en Bolivia, comencé a escribir. Escribía los apuntes de mis actividades diarias… En 1968 me formaba como técnico en el cultivo de la esponja, pero como aún era un adolescente, la preparación la realizamos en Cayo Largo del Sur, en el Archipiélago de los Canarreos y no en la siembra de esponja. Precisamente escribí un pequeño libro de crónicas, aún inédito,(Viaje a la Isla Azul) pero que yo considero, por lo que representa desde el punto de vista personal, mi mejor libro… Libro que estoy perfeccionando y que pretendo ilustrar con fotografías de ese maravilloso escenario que se llama Los Canarreos y la Isla de la Juventud. Empecé leyendo autores cubanos y latinoamericanos, entre los que están García Márquez, José Martí, Pablo de la Torriente Brau Alejo Carpentier y Manuel Cofiño López… Por su puesto que también leía a los autores camagüeyanos. Para escribir mi primer libro tuve, ante todo, leerme la recopilación que hiciera Raúl Roa de la obra de Pablo de la Torriente Brau, El Presidio Modelo… Es decir que la influencia partió de Pablo y del Che Guevara. No tengo referencia de quienes me leían al principio…Pienso que no muchas personas… Creo que mis series de radio si la escucharon muchos oyentes, porque me llamaban por teléfono y me felicitaban, gesto que generalmente no recibía de los directivos del medio en la provincia, al no ser cuando eran premiadas. Pero es justo reconocer que cuando pedía el estudio y el grupo dramático me lo ofrecían sin poner pero, especialmente Rebeca Burón, que por mucho tiempo se desempeñó como jefa de programación.
Recuerdo que las primeras sugerencias de Viaje a la Isla Azul, las recibí de los escritores camagüeyanas Raúl González de Cascorro y Rómulo Loredo (fallecidos). Romulo escribio el prólogo de mi Libro Tiro de gracias, pero no lo pudo ver impreso, porque fallecio. Además leyó aquel librito de Viaje a la Isla Azul… Senel Paz, el guionista de la película cubana Fresa y chocolate, que en aquellos tiempos fungía como redactor en el periódico Adelante, de Camagüey y Julio Acanda, conductor de programas de la Televisión. A todos ellos les gustó, pero ninguna editorial lo ha publicado y yo tampoco lo he propuesto. Del libro si realicé una adaptación para la radio de algunos de los capítulos, que están como ejemplos de crónicas radiofónicas en un libro de periodismo que me publicó en 2007, la editorial Pablo de la Torriente Brau, de la Unión de Periodistas de Cuba.   | | |
En ocasiones eso es bien difícil de definir, mucho más cuando en la proyección o prospecto de vida que uno se trazó no estaba incluído el apego a las Letras (sépase que por profesión respondo a una de las ciencias de alta creatividad en estos tiempos: la Informática); pero, en ocasiones, uno se auto-descubre o, mejor, hay duendes interiores que se van imponiendo como necesidades.
Empecé a guardar mis poemas como un juego, a partir del intento por complacer a una hermosa dama (y no por su silueta, como los cánones sugieren).
Ella (colega de estudios universitarios) me leia, sí; y me pregunto ahora mismo ¿uno escribe precisamente porque alguien está esperando para leerle, en realidad?
Se puede decir que me "descubrió" ante mis propios ojos que ya existían, sin ser yo América, ni ella familia de Cristobal Colón, ni de los hermanos Pinzón.
A los once años escribí un poema que hablaba de la vida, del crecer, del no entender, de la tristeza, y cosas así. Se lo mostré a mi madre y me contestó que me dejara de pavadas. A partir de ese momento fue que comencé a hacer todo lo contrario de lo que ella sugería. A mi padre no se lo mostré porque yo sabía que él lo entendería, y lo sentí como algo obvio.
Rompí ese primer poema a los pocos días.
Durante mucho tiempo escribí en un estilo de narración semi poética, describiendo lo que había adentro mío, en papeles que eran tirados a la basura a los pocos días. Un día me doy cuenta que era una estupidez mayúscula actuar así y empiezo suavemente a mostrar lo que hago. Ésto fue por los veintipico, hasta una segunda pausa en la escritura de poco más de diez años, pero no da para hablarlo acá.
Al principio, y siempre, me han leído escritores y poetas, energías afines, que se yo. Ni familia ni amigos, y no sé bien por qué.
Comencé a escribir siendo muy joven, una niña. Mi padre, el humorista José Arques Lloréns, TOLO, me animó a ello. Luego, al entrar en el instituto a estudiar B.U.P, empecé a publicarmis escritos.
Comencé a escribir desde muy niña, cuanto papel caía en mis manos era motivo suficiente para hacer un garabato, algún dibujo, un poema, un cuento.
Compartía mis escritos con mi hermana melliza y con mi madre.
Luego con el transcurrir del tiempo con amigos en general y posteriormente con mis hijos.
Comencé a escribir desde los doce años, utilizando un diario de vivencias y retos amorosos, hoy sigo la misma línea soy un hombre romántico y observador.
Cuando era muy joven comencé con poesías, pero siempre me daba vuelta en la cabeza el construir un cuento. Nadie me leía, yo lo hacía sola eligiendo los libros por mi cuenta.
No lo recuerdo.En el colegio desde una edad muy temprana. Lógicamente al principio me leia mi familia especialñmente mi hermana (La diferencia de edad entre los dos era muy grande)
Mi carrera literaria la inicié por cierto avatar del destino a los 17 años de edad, mientras le escribía una notita que estaba dirigida a la que estaba a punto de ser mi ex-novia, amenazándola de muerte. Antes de firmarla, noté que 2 de las estrofas rimaban y que todas tenían 9 sílabas. Decidí pulir mi misiva y, así me entretuve por 3 días en lo que terminó siendo mi primer poema. Al final, el tiro me salió por la culata: terminé enamorándola de nuevo. De esta manera, la poesía logró que el amor se impusiera una vez más sobre la muerte.
Empecé en la adolescencia me leía mi mejor amiga
Casi ni lo recuerdo. Era un niño quizá algo soñador y en la escritura (si lo que hacia entonces se puede llamar asi) encontraba una salida a las fantasías.
¿Leerme al principio? nadie, claro, solo yo.
Como buscando.
Patricia - Mi compañera AMADA.
Comienzo a escribir desde muy temprana edad, y era mi unico lector. Veinte años después mostre a mis amigos de la Universidad algunos de mis escritos, los cuales nunca pensé serían arte.
despues de hacer teatro en mi adolencecia.
Empeze escribiendo guiones para la tele. Ahora escribo para el teatro. |