en primera
Primera persona. Escribo desde mi experiencia siempre.
Primera, segunda (que también la hay y también la uso) y tercera persona no son zapatos que se calza quien escribe, sino quien narra. De modo que poco importa lo cómodo o incómodo que esté yo como escritor, mientras que mi narrador de turno esté a sus anchas (aunque a veces es preciso -por la congruencia u otros factores más sutiles- que el narrador esté también un poco apretado). Esto quiere decir que para mí el narrador no debe ser escogido en base a la comodidad, sino a la necesidad.
Cada historia puede ser contada de muchas formas, desde muchos ángulos; pero sólo una, o unas pocas son las que generarán una buena historia, o que al menos le harán justicia a la idea que las generó. Por ello, parte del proceso creativo implica decidir el tipo de narrador. Hay veces que la decisión es obvia, otras que la espontaneidad de la escritura pare al narrador sin que el escritor lo note, y otras donde es requerido hacer pruebas. De esas pruebas-espontaneidades-obviedades, saldrá una historia contada en primera, segunda o tercera persona, o incluso en una mezcla de éstas. Si resulta incómodo, el escritor se la aguanta y continúa. Después de todo, nadie ha dicho que la escritura deba ser cómoda. Si escribir es un gozo, es indispensable que haya cierta cuota de sufrimiento en el proceso.
Yo, por mi parte, y contestando la pregunta, me siento cómodo con todos los narradores, aunque hay cuentos con los que mantenerlos a ellos cómodos, me resulta duro y doloroso. Y aunque son pocos los casos, son esos los cuentos que con más placer recuerdo. Así de masoquista soy escribiendo.   | | |
Primera persona, sin dudas.
En tercera persona he escrito algunas cosas, no es que me incomode demasiado, da mucha libertad también, pero en primera persona siento que la fluidez del texto narrativo se desprende mejor de mi persona.
Ambos.
Un dios menor siempre estará mas a gusto en su olimpo mas que suplantando al personaje. Estos tienen su propia vida. Tu solo relatas.
Las dos me gustan, pero en realidad depende de la necesidad y efectividad que requiere lo que quiero contar. No decido yo qué persona utilizar, sino que desde su nacimiento el texto me lo impone y yo obedezco.
Tercera persona
Primera persona. Pero eso depende de cómo fluya mi inspiración. |