COACH
¿Cómo se aprende a escuchar?
La escucha es la base de toda conversación y del entendimiento entre las personas, la ansiedad, el egocentrismo, la inseguridad personal, y otras custiones son las frecuentes actitudes que nos alejan de una buena ¨escucha¨ se aprende dejando de lado todos esos vicios y malos habitos, es un trabajo árduo que algunas personas jamás logran....
tenemos 2 orejas y una boca, esto gráfica que debemos escuchar el doble de lo que hablamos....
Callando lo que no es necesario decir y prestando atencion, al que se le es dificil: se le manda.
Acostándose en un sofá de Psiconalista durante 28 años, y estudiando también a Freud y a Jacques Lacan...
Si.
PRIMERO DEBES APRENDER A ESCUCHARTE A TI MISMO, PARA QUE LUEGO APRENDAS A ESCUCHAR A LOS DEMÁS. AGREGANDO UNA BUENA DOSIS DE TOLERANCIA, RESPETO Y SILENCIO ANTE EL OTRO.
La verdad es algo dificil, el escuchar y el oir es completamente diferente, escuchar requiere concentracion y se debe saber de lo que se esta hablando, se requiere estar al 100 y se necesita de los sentidos, se debe poner atencion.
integrandose como un solo bloque, donde se interesen todos por un buen comun y donde el que tiene la palabra tiene un tema de interes comun
Poniendo toda la atención en el cliente, que es el verdadero protagonista. Para ello hay que “vaciarse” de pensamientos, de juicios y suposiciones, hacer preguntas abiertas, esperar respuestas sin lanzar conclusiones precipitadas, aprender a escuchar también desde los silencios, desde el lenguaje verbal y el no verbal, percibir el sentimiento que hay detrás de las palabras, alentar la comunicación.
La escucha activa es un entrenamiento fundamental para los directivos, ya que si quieren favorecer la cooperación y el compromiso de sus empleados y colaboradores, han de favorecer el dialogo y la participación de todos. Se empieza escuchando, así, sin más, para descubrir lo mucho que pueden aportar los colaboradores.
Este es un gran tema!
Se escucha empáticamente cuando no hay juicios, no hay conclusiones, sólo apertura a que él otro hable.
Los consejos y las opiniones son parte del que escucha no de quien habla.
Se requiere disponibilidad a estar presente en lo que se nos dice, no más.
Lo primero es dejar a un lado nuestro ego. Pensar en nosotros mismo todo el tiempo hace que siempre busquemos dirigir la conversación hacia nuestra vida, intereses, etc. La otra persona está mil veces más interesada en ella misma y en sus problemas que en tu vida y tus problemas.
* Lenguaje corporal. Ubícate en posición de escucha. Inclinándote hacia la persona con la que estás hablando.
* Crea imágenes. La mayoría de personas preferimos los canales visuales, así que imaginar aquello que el otro nos está diciendo nos permite captar mejor la información.
* Haz preguntas y retroalimenta la conversación.
Observando el lenguaje no verbal, haciendo las preguntas que no se han hecho, oyendo la intuición, y conectandose con la otra persona de una forma muy especial. Existe un entrenamiento para esto. Es una de las mejores herramientas que existen!
Es un arte nada fácil. Parto, en lo personal, de aquella vieja enseñanza que dice que la palabra vale uno pero el silencio vale dos. Toda pausa en el camino, todo espacio para el no-yo enriquece y está a la mano. Cualquier esfuerzo por mejorar en tal sentido, merece ser emprendido cada día. |
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