ESCRIBIR
¿Eres igualmente hábil contando historias oralmente?
Definitivamente si
Bueno, la verdad no.
Soy muy tímida y muy ensismismada. La verdad cuendo intento hablar con alguien se me pierde el hilo.
Diría que sí, quizás porque me gustaría serlo, y me esfuerzo en ello; pero no sería sino un insulto para los buenos cuentacuentos. Suelo ser una persona creativa y espontánea al hablar, con uno que otro instante de ingenio, pero todo ello mientras no tenga que contar una historia. En ese caso, suelo irme por las ramas de formas que en ocasiones molesta o aburre a quienes me escuchan. En otras ocasiones, suelo tener suerte y mis historias entretienen y mantienen a las personas atentas e involucradas. Pero creo que son eventos aislados, que no dan para calificarme de hábil en este terreno. Para que fuera una habilidad, tendría que saber cómo utilizarla. Pero la verdad es que el éxito o fracaso de una historia oral que cuente, muchas veces depende del azar, o acaso de factores que no he logrado determinar. Lo que sí puedo decir es que esta es una pregunta que me gustaría que me hicieran nuevamente en 20 años y que para entonces pueda darle una respuesta diferente.
Por empezar no es lo mismo leer que escuchar. Prefiero igualmente ser hábil escribiendo que siendo un orador de historias, hablando desde lo personal. Igualmente es fascinante escuchar tus historias o poesías en boca de otro que no seas tu mismo.
Lo vivencié cuando concurrí a la entrega de premios de los certámenes los cuales forme parte en la feria del libro y contamos con la grata presencia de Tom Lupo, quien ofrece su voz para darle vida a las poesías a través de la palabra hablada. Pero no debemos negar que existe un "inquilino" (como diria Mafalda, personaje del genio de Quino) en nuestro interior que pareciera nos estuviese contando el cuento a medida que lo leemos. Se trata de la voz de la conciencia, esa voz que no hace falta tenga cuerdas vocales para poder ser escuchada, la que proviene de nuestra mente, que no deja de tener su propio valor.
Creo que soy más intenso cuando las cuento oralmente, aunque todavía no he tenido el placer de contarlas a un grupo grande, tan solo íntimamente, pero creo que mis historias ganan mucho más oralmente.
En absoluto. Soy la persona más tímida y ermitaña que existe. Nunca me ha gustado ser el centro de atención de nada. Me encuentro muy cómodo en los segundos planos, dejando que sean otros los que cuenten mis historias.
Un escritor es un vendedor nato. O al menos tiene que serlo. Tiene que tener la capacidad de sacarse de la chistera una historia ya sea en papel o hablada en el momento justo. Y en mi caso suele pasar así. Siempre hay que estar rápido para hilar y resolver, por lo que creo que a veces incluso soy más hábil a voces que con la palabra callada.
No. No. No.
Ni te imaginas la de veces que he borrado lo que he escrito en esta entrevista, que lo he corregido y lo que tardo en pensar las contestaciones. Sin escribirlo no soy nadie. |
| 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7 | 8 | 9 | 10 | 11 | 12 | 13 | 14 | 15 | 16 | 17 | 18 | 19 | 20 | 21 | 22 | 23 | 24 | 25 | 26 | 27 | 28 | 29 | 30 | 31 | 32 | 33 | 34 | 35 | 36 | 37 | 38 | 39 | 40 | 41 | 42 | 43 | 44 | 45 | 46 | 47 | 48 | 49 | 50 | 51 | 52 | 53 | 54 | 55 | 56 | 57 | 58 | 59 | 60 | 61 | 62 | 63 | 64 | 65 | 66 | 67 | 68 | 69 | 70 | 71 | 72 | 73 | 74 | 75 | 76 | 77 | 78 | 79 | 80 | << ANTERIORES SIGUIENTES >>
| |
|